viernes, 6 de marzo de 2015

Segundo día de peregrinaje... rumbo a Salas

El sonido de la lluvia fuerte sobre mi cabeza y la campera que cubría media mochila, me llevaron a mis adentros. No podía escucharse otra cosa, no podía verse más allá de unos metros y los refugios eran los árboles que caían sobre el Camino formando casi una glorieta natural.

Esa parte fue desgastante físicamente. La falta de costumbre de subidas y bajadas, de piedras que hacían que resbalara, junto con la carga de la mochila (era solamente la de la mochila?), hicieron que quedara en Grado, pueblo cercano al primer albergue municipal. No tenía fuerzas, tenía hambre,  frío y la ropa mojada.
A pesar que el cielo me permitió moverme los últimos kilómetros sin más agua, todo era difícil. Desde caminar cien metros, ver que el albergue estaba allá arriba, especular sobre si habría o no plaza, y todo pesaba…..

Noche en Grado, baño caliente, cena peregrina y vino de compañía. Desarmada la mochila para que secara la ropa y acomodar mejor los bártulos que llevaba, dormí. Dormí profundamente hasta el otro día.

El segundo día me encuentra con alegría y ganas de arrancar. Después de un abundante desayuno, emprendo la subida….. Había hecho 25,8km el día anterior, y me esperaban otros 24,8 hasta Salas. Paisajes increíbles, las vistas en las bajadas son sobrecogedores. Arrancaron alguna lágrima. Fui bendecido con el estar allí, en ese momento,  ese día. Simplemente así.

Cruzando aldeas, con las casas típicas de la zona hechas con piedra sobre piedra, con gente mayor… muy mayor y el dato curioso: no hay gente joven. Basada en una economía de ganadería lechera, y agricultura uno se siente viviendo en otro tiempo.




El barro fue la compañía de ese día junto con algunos chubascos. Llegar al Monasterio de San Salvador, ver como el tiempo dejó su huella en un lugar que fue refugio de peregrinos, me arrimé a ver un cartel indicador de distancias y leer Ushuaia 13.600 km, y Montevideo 11.200 km… , beber y cargar agua en la botellita de la fuente natural, compartir almuerzo con mis hermanos gallegos de camino  en un descanso fue sencillamente maravilloso, pero había que  seguir hasta el albergue municipal.




El Camino tiene muchas cosas que sorprenden. Y continuamente, no es esporádico o en determinados lugares…. Siempre sorprende.  Y para cada uno es diferente. Lo que para mí es bendición, para los demás puede ser desgracia. El silencio es una de esas cosas. Escuchar mi corazón mientras oigo la lluvia o el canto de los pájaros o el mugido de una vaca a lo lejos, me llenaba de gozo. Me llevaba ahí, precisamente ahí, donde no quería estar. 

Y sentía como si esas sensaciones fueran algo que daba vueltas y vueltas como si un puñal se retorciera en la herida, hasta que sanara. Y continuaba con la siguiente. Una a una. Sin prisa, pero sin pausa. Hasta que no lograba darme cuenta qué era lo que me pasaba, el por qué, y como dejarla el Camino insistía. Y no podía escaparme de allí…



Tenía mis primeros demonios en puerta...

miércoles, 4 de marzo de 2015

El Camino Primitivo.... primeras sensaciones

Por qué el Primitivo y no el Francés? Tendría muchos argumentos para decidirme por el primero: que el francés es turístico; que no hay mucho de Camino sino que se transita por ruta, que eso no es peregrinaje sino un paseo, y así un sinnúmero de excusas que lo hacen quedar bien a uno.
Pero la realidad es que no me daban los plazos (35 días contra 13 del Primitivo), ni los recursos económicos para hacerlo.

Sabía que tenía que atravesar Asturias y Galicia por “arriba”, pero no tenía idea de nada. Absolutamente de nada. Mochila cargada con más de 10 kg, muchas ganas de hacerlo y sin expectativas. Dejar que el Camino me sorprendiera. Y creo que fue lo mejor que pude hacer.
El Camino de Santiago te revela todo a su tiempo, te dá todo, y también te toma todo. Contaba con una guía de lo que estaba por hacer, y los recursos eran cortos
.
Siguiendo la estela que Alfonso II el Casto y su séquito dejaron, allá por el siglo IX, en su camino hacia el recién descubierto sepulcro del Apóstol Santiago el Mayor, comencé la peregrinación desde la catedral de San Salvador. Salí de Oviedo cargado como mulo, pidiendo orientación a todo el mundo  porque conocía nada de esa gran ciudad. 

Apenas saliendo ya, se ve la primera cuesta. A lo lejos veo tres personas que llevan mochila, bastón de trekking y ropa adecuada. Yo? Improvisado total, encuentro una vara, un palo simple, gastado, reseco que me ayudó en mi primera subida, haciéndomelo más fácil. Y además, comenzó algo que –al igual que el palo- me iba a acompañar casi todo el Camino. La lluvia.

En mis adentros pensaba en el por qué estaba allí, para qué había dejado toda mi vida atrás en pos de algo que era desconocido. Y a mi edad………..

Contaba con barritas energéticas y barritas energéticas y barritas energéticas. Nada más. Ni botella de agua ni nada que me alimentara, salvo barritas energéticas. 

Es curioso cómo la soledad te fortalece y te hace tomar conciencia de la inmensidad del todo. Afloran los sentimientos más profundos, sensaciones de recogimiento, duda, miedos, admiración, amor,  placer, libertad…  todo junto se entremezcla en una alquimia que permite dejar lo peor y tomar lo mejor de uno mismo.


En el momento de más necesidad, este trío de gallegos (Nerea, Ito y Felipe) se transformaron en mi guía, mi escriba y mi sacerdotisa caminantes. Me contaron, me explicaron, convidaron de su vianda y agua, y me enseñaron. Me enseñaron que el Camino te da todo lo que necesites. Las fuentes donde abrevar, los manzanos con su fruta a punto, las castañas libres de su coraza y hasta kiwis fueron alimentándome todo ese tramo.


El Camino de Santiago lo puedes hacer de muchas formas y con muchos propósitos, desde el deportista que lo hace por proponerse un desafío, pasando por aquél que quiere alejarse del ruido y de la gente para sentir su soledad, el montañista, los que lo hacen de luna de miel, el curioso, el que acompaña a un amigo, el que acompaña al que acompaña,  el peregrino “talibán” que lo hace como ofrenda y agradecimiento al apóstol Santiago por el año vivido. Y todo es perfecto.


Mi caso no fue ninguno de ésos. Yo buscaba mi reencuentro conmigo mismo, con mi Yo, con el quién soy, para habitarme por completo, dejando a un costado todas aquellas cosas que ya no quería. Necesitaba soltar, necesitaba tomar, necesitaba saber, para poder tomar lo que es mío. Y lo mejor y lo peor de hacer ese trabajo, es que no puedes escaparte de ti mismo. En una ciudad o desarrollando una actividad uno se evade, se ocupa para evadirse, no quiere verse tal como es… y eso en el Camino no se puede hacer.



martes, 3 de marzo de 2015

Alma - Qué es el Alma? Es lo mismo Alma que Espíritu?

Según el Centro de Estudios de ciencias Universales

El Ser Espiritual está compuesto por dos tipos de energías, las cuales a su vez tienen una misión diferente que servirá para la evolución del Ser.... estas energías son:

El Alma.... ésta es la llamada "chispa Divina" esta contiene a la Energía Dios en su máxima expresión; podría decirse que está contenida sin transformación.. el alma contiene a todas las leyes que rigen al universo y todo el conocimiento del mismo está incluida en él...la misión del alma es la de aumentar gradualmente la lección de la energía Amor, que es la energía que rige al universo

El Espíritu.... es la energía que le agrega "personalidad" al Ser, esta tiene la capacidad de guardar, comprender, asimilar y controlar la Energía General que se aprende en pequeñas graduaciones en cada encarnación.... la misión del Espíritu es la de aprender la lección en todo su esplendor de la Energía General, es decir de toda energías material y no material distinta a la energías Amor....

Una vez juntos estas dos energías no se separan en ningún momento en toda su existencia eterna, y es a partir de esta fusión que se forma la Energía Inteligente de la creación: El Ser Espiritual..... la forma en la que el Ser Espiritual desarrolla estas dos energías es a través de la principal herramienta que se le fue dado al ser creado: El Libre Albedrío o la Libertad Individual del Ser...


Otras corrientes hablan que existen dos escuelas de pensamiento respecto al estudio de la parte invisible del ser humano, los "Tricotomitas" y los "Dicotomitas".
Tricotomitas:
Los "Tricotomitas" creen que le ser humano esta compuesto de tres partes de espíritu, alma y cuerpo.

Dicotomitas:
Estos creen que el ser humano está compuesto por dos partes espiritu/alma y Cuerpo, donde las palabras espíritu y alma son usadas para hacer referencia a la misma cosa.

Las diferencias:

El mayor problema existe es que los Tricotomitas al hacer diferencia entre el alma y el espíritu establecen que el Espíritu es aquella parte del ser humano que tiene la capacidad de comunicarse con Dios sin ninguna intervención de la razón o el entendimiento. Maestros Tricotomitas sostienen la idea de que "el hombre es un espíritu que posee un alma y vive en un cuerpo". De esta manera si el ser humano es tripartito, entonces lo que sucede en el alma puede ser conocido por el espíritu pero no lo opuesto. 

Un estudio de las palabras originales en el griego y el hebreo parecen ofrecer resultados similares..
HEBREO:
Alma (nephesh):
1) alma, ser, vida, criatura, persona, apetito, mente, ser viviente, emoción, pasión
1a) aquello que respira, la sustancia que respira o el ser, el ser interior del hombre
1b) ser viviente
1c) ser viviente (con vida en la sangre)
1d) el mismo hombre, ser, persona o individuo
1e) asiento de los apetitos
1f) asiento de las emociones y pasiones
Espíritu (ruach)
1) viento, aliento, mente, espíritu
1c) espíritu (como aquello lo cual respira rápidamente con animación o agitación)
1c1) espíritu, animación, vivacidad, vigor
1c2) coraje
1c3) temperamento, ira
1c4) impaciencia, paciencia
1c5) espíritu, disposición (como: turbado, amargado, descontento)
 1c6) disposición (de varias clases), impulso descontrolado   
1d) espíritu (de los vivientes, ser que respira en hombres y animales)
1d1) como regalo, preservado por Dios, espíritu de Dios, se va al morir, ser sin cuerpo
1e) espíritu (como asiento de la emoción)
1e1) deseo
1e2) angustia, preocupación
1f) espíritu
1f1) como asiento u órgano de los actos mentales
1f2) rara vez de la voluntad 
 1f3) como asiento especialmente de carácter moral 

GRIEGO:
Alma (psuche):
1) aliento
1a) el aliento de vida
1a1) la fuerza vital que anima el cuerpo y se muestra a sí mismo en la respiración
1a1a) de animales
1a1b) de humanos
1b) vida
1c) aquello en lo cual hay vida
1c1) un ser viviente, un alma viviente
2) el alma
2a) el asiento de los sentimientos, deseos, afecciones, aversiones, (nuestro corazón, alma, etc.)
2b) el alma (humana) en cuanto a lo que esta constituida por Dios para que por el uso correcto de facilidades otorgadas por Dios puede obtener su mas alto fin y asegurarse vida eterna
2c) el alma como una esencia la cual difiere del cuerpo y no se disuelve con la muerte...  
Espíritu (pneuma)
2) el espíritu, i.e. el principal vital por medio del cual el cuerpo es animado
2a) el espíritu racional, el poder por el cual el ser humano siente, piensa, decide
2b) el alma
3) un espíritu, i.e. a esencia simple, vaciada de toda o por lo menos toda materia gruesa, y poseída de poder de conocimiento, deseo, decisión, y actuación
3a) un espíritu dador de vida
3b) un alma humana que ha dejado el cuerpo 
  
4) la disposición o influencia la cual llena y gobierna el alma de alguien
4a) la fuente eficiente de cualquier poder, afección, emoción deseo, etc. 




Es así?

viernes, 27 de febrero de 2015

Qué es el Karma?

Qué es karma? Karma es una palabra bastante utilizada en la cultura occidental. Sin embargo, el concepto detrás de la palabra es raramente entendido.
Karma es una palabra en sánscrito que traduce “acción” y es típicamente utilizada para referirse a las consecuencias de dicha acción.

La ley kármica es un elemento esencial en las filosofías Hindú y Budista. Sin embargo, existen algunas diferencias entre cómo las dos corrientes entienden y aplican qué es karma y qué no es.
Para propósitos de explicar el concepto general de karma, no entraremos en detalle acerca de estas dos corrientes filosóficas y religiosas, que son bastante complejas.
La rueda de la vida o “samsara”, conectada al concepto de karma, simboliza el ciclo de la vida que incluye nacimiento, vida y muerte. El ciclo, como la rueda, no tiene principio ni fin, y por lo tanto después de la muerte hay otro nacimiento y una nueva vida – una y otra vez. Esto es lo que llamamos reencarnación. Esto es lo mismo tanto en Hinduismo  como en Budismo.

La ley del karma dice que para cada acción, existe una consecuencia; para cada causa, hay un efecto; todo lo que se envía al Universo, regresa a nosotros tarde o temprano. El karma de una persona – o un colectivo - se puede manifestar durante un ciclo de la rueda de la vida, o durante el siguiente – durante esta vida, o la próxima.



Qué es karma para el Hinduismo y el Budismo
La filosofía Hindú cree que si nuestras acciones no son suficientemente elevadas o buenas, no sólo pagaremos las consecuencias en otra vida, sino que también – en vez de evolucionar – podemos estancarnos y hasta regresarnos en el camino espiritual. En algunas circunstancias, esto se puede manifestar en reencarnar en una forma más baja de ser viviente.
En Budismo, todos podemos generar karma con pensamiento, palabra o acción. Es una ley natural que no necesita de un ser superior o de la intervención divina para imponerla. En este sentido, el karma no es un castigo, ni puede interferir con nuestra próxima vida. Cada individuo tiene el poder y la responsabilidad de moldear su vida presente o futura de acuerdo a sus acciones, y puede cambiar el proceso kármico en cualquier momento.
 El Budismo pone mayor énfasis en la intención de la acción que en la acción misma.
Qué es el karma en nuestra vida?
En el proceso de nacer una y otra vez, en situaciones diferentes cada vez, se nos otorga la oportunidad de superar y aprender lecciones y la manera en que asumimos estos retos, define nuestro karma para nuestro presente, futuro y vida siguientes.

Entre mejores sean nuestras acciones, más podemos avanzar en la rueda de la vida. A medida que avanzamos, vamos limpiando el karma y alcanzando la iluminación – el momento en que nos elevamos por encima del plano físico y ya no hay necesidad de reencarnar en la tierra.

Los seres humanos podemos acumular karma de diferentes maneras. A través de pensamientos, de palabras, de acciones propias y de acciones ajenas cuando han sido motivadas por nosotros.
En Hinduismo, existen ciertos obstáculos que son el origen del karma y éstos son el ego, la ignorancia, la ambición, el odio y rabia, y el miedo a la muerte.

Las consecuencias de las acciones motivadas por estos obstáculos pueden manifestarse inmediatamente, en el futuro cercano o en otras vidas. Sin embargo, este karma no equivale a nuestro destino pues se puede limpiar o compensar. A través de acciones bondadosas, oración, meditación, yoga y otras prácticas espirituales, podemos resolver el karma y transformar el presente y futuro de nuestras vidas.

En este sentido, entre más conscientemente vivamos, más posibilidades tenemos de limpiar el karma y avanzar

 El Karma no es la venganza del Universo, sino el resultado de tus acciones

miércoles, 25 de febrero de 2015

A qué me enfrento cuando abro mis Registros Akáshicos?

Nota aparecida en el diario Clarín el 22 de agosto de 2012

Registros akáshicos, la memoria del alma

autoconocimiento
Según la tradición hindú, los archivos del alma, desde que sale de la divinidad hasta que vuelve a ella, están dentro de cada uno de nosotros. Sólo es necesario hacerlos conscientes para superar miedos y conflictos. Qué dice la psicología.

“Es medio creer o reventar a veces”, dice Eugenia, sentada en un bar de Villa Crespo. Y uno intuye que es verdad. Que hay cosas que son creer o reventar.

“Yo he recibido mucha gente que se sienta y me dice: ‘Mirá que yo en esto no creo en nada’. Pero está ahí. En algún punto, algo deben creer. Esos son los que más se sorprenden porque vienen tan cerrados o con tanto miedo que cuando les digo cosas que realmente pertenecen a sus vidas me dicen: ‘¿Pero cómo sabés todo eso?’”.

Eugenia García Barassi es terapeuta de registros akáshicos. Desde hace ocho años -tiene 35, pero parece menos-, se dedica a abrir y leer los registros akáshicos de quienes la consultan.

Según la tradición hindú, los registros son los archivos de las memorias del alma, desde que sale de la divinidad hasta que vuelve. Todos los seres tienen su registro. El de las personas es individual. El de las plantas, los animales y los minerales es grupal. Hasta el planeta Tierra tiene su registro.

Su índole
Podemos imaginar a los registros akáshicos como una gran biblioteca donde cada uno es dueño de un libro. El terapeuta sería el bibliotecario que nos guía hasta encontrarlo.

Entonces, al abrirlo nos encontramos con imágenes de nuestra vida actual, pero, ¡oh, sorpresa!, también vemos escenas de nuestras vidas pasadas. Todo aquello que afectó nuestra alma está allí guardado.

Incluso podemos “espiar” las posibilidades que nos esperan en el futuro, entendiendo que éste todavía no está escrito pero sí abierto a la creación según las decisiones que vamos tomando mientras manejamos el autito del juego de la vida.  

Federica Zosi, especializada en el tema, que a su vez es maestra de Eugenia y referente de Ari Paluch -le hizo varias aperturas y estuvo de invitada en su charla, en el Teatro Astral-, cuenta que en su libro Registros Akáshicos que akáshico “proviene de ākāśa (/akasha/), un término existente en el antiguo idioma sánscrito de la India que significa alma, espacio, cielo, éter. Por eso el registro akáshico es denominado libro del alma o libro de la vida”.

Ahora bien, los registros akáshicos no están en esta dimensión. Pertenecen al mundo etérico. El éter es ese material sutil e impalpable que según los hindúes es el vehículo del sonido y de la vida.

Una definición más científica dice que el éter es un estado intermedio entre la materia y la energía pura. La médica clínica y psicóloga Nyscha Lema los ubica más específicamente en la séptima capa de energía que rodea al ser humano.

Los registros se abren por muchísimos motivos. Consultas, iluminación, sanación. La demanda en este momento es grande. Por ejemplo, si uno quiere atenderse con Eugenia, la demora es de ¡¡tres meses!! Si el interesado tiene urgencia, ella misma lo deriva con un colega. La razón de tanto alboroto es que una lectura, dicen, equivale a años de terapia.

Es que la sanación, que en una terapia tradicional puede llevar años, en registros puede llegar a ser inmediata. ¿Por qué?

“Yo abro el libro -dice Federica Sozi, ahora en su consultorio de la librería Kier-. Encuentro una causa, la comprendo, la perdono y la libero. Y la carga emocional que hacía que se provocaran situaciones para que yo me preguntase ‘¿Para qué?’ no está más. Entonces, una vez sanada la raíz, las manifestaciones desaparecen. Nada más que en una sesión tal vez sanaste muchas cosas que en años quizá ni siquiera las podés encontrár.”

Eso sí, tienen que pasar seis meses entre una apertura y otra. Sólo un caso de urgencia puede justificar que se haga en menor tiempo.

De todas maneras, conviene no mezclar el agua con el aceite y aclarar que una terapia psicológica y una lectura de registros son cosas bien distintas.

La psicoanalista y miembro de APdeBA, Isabel Mansione, explica que para la psicología como ciencia, “el ser humano va construyendo su proyecto de vida o su destino en el entretejido entre biología y cultura, pero siempre es una construcción. Ellos, en cambio, forman parte de un movimiento espiritual que adhiere a la creencia en otras vidas, en las que se originaría ese malestar.”

Pero a pesar de que son herramientas distintas, sí pueden convivir y hasta enriquecerse mutuamente. “Si para el paciente es una experiencia que le permite crecer, pensarse desde otros ángulos, flexibilizarse, entonces la lectura de registros va a convertirse en un facilitador más”, dice la psicóloga Marisa Perez Labat, egresada de la Universidad del Salvador, quien ha recibido consultas de personas que atravesaron la experiencia.

“Estos pacientes suelen traer una especie de lista de temas que surgen en la apertura y luego quieren profundizar en un espacio terapéutico. Por ejemplo: ‘Me di cuenta de que siempre vivo satisfaciendo los deseos de los otros y nunca hago nada para mí’. O: ‘Tomé conciencia de que por no enfrentar a mis padres, no me comporto como un adulto’. En estos casos, la lectura de registros akáshicos sirve como disparador, moviliza a los pacientes”.

Eso sí, también como psicóloga reconoce que no puede explicar qué sucede durante la lectura de registros. Creer o reventar.

Las primeras maestras
Antes de dedicarse a leer los registros akáshicos, Federica Zosi se recibió de analista de sistemas.
Luego, los dados rodaron y el destino la llevó a México, donde aprendió los secretos del pueblo maya.

A su regreso, se dedicó a impartir conocimientos sobre el famoso calendario hasta que una alumna la convenció de iniciarse en una nueva técnica que habían traído a la Argentina las norteamericanas Elena Lieberman y Roni Reislen, que se dedicaron a formar discípulas en nuestro país.

Una de ellas, de las que asistió a esos primeros seminarios que organizaba y traducía Gabriela Hernández, hoy directora de la Escuela Latino Americana de Lectores de Registros Akáshicos, fue Ale Pintos.

Era el año 1999 y Ale ya se había iniciado en la apertura del espejo. Trece años después, se reparte por los cien barrios porteños llevando su sabiduría: además de atender en Parque Chas, donde vive, atiende en Belgrano y en el precioso restaurante Paladar de Villa Crespo.

“Todo el tiempo suceden hitos que me llaman la atención”, dice. Un caso típico de consulta es por fobias, como esa señora que la consultó porque no podía viajar en subte. “Al abrir los registros, se manifestó el origen de esa fobia en una vida anterior. Vimos cómo fue su partida en esa vida y cuán fuerte fue la impronta que dejó en su cuerpo etérico. Al comprender que ese temor no tenía nada que ver con el aquí y ahora, más un ejercicio que le sugerí, al mes me llamó y me dijo: ‘Ale, ¡acabo de bajarme del subte! ¡Pude viajar!’”.

Ale también atesora anécdotas de mujeres que no podían quedar embarazadas y lo hicieron, de relaciones conflictivas entre padres e hijos que se solucionaron, de cambios copernicanos en las carreras, etc., etc., etc. “Eso sí, aclaro que todo esto sucede si es que está dentro del plan divino para esa alma. ¡No quiero generar falsas expectativas!”.

Hombres, también
Sus consultantes llegan por el boca a boca, y como en los demás casos, son de todas las edades. “El porcentaje mayor es de mujeres, pero en los últimos cinco años el flujo de hombres ha crecido de manera considerable. Como los registros se pueden abrir a partir de los 18 años, también vienen madres a consultar por sus hijos menores de edad. Conociendo su alma pueden saber qué vienen a expresar y cómo ayudarlos en su desarrollo”, cuenta.

Las sesiones cuestan entre 200 y 400 pesos, suelen durar entre hora y media y dos horas y algunos terapeutas sugieren grabarlas. Lo ideal es que quien consulta lleve una lista de diez preguntas. “Yo hago dos oraciones, abro el registro y luego de un momento la persona hace sus preguntas”, cuenta Eugenia.

¿Qué es lo que más preguntan? 
“Sobre la pareja. En realidad, el mayor interés es encontrarse a sí mismos. A partir de ahí, la pregunta más común es la pareja: si están con la adecuada, si van a conseguir formar una; si están solos, por qué no pueden manifestar pareja. Es la pregunta fija.”

Durante las dos horas que dura la sesión, el terapeuta habla, habla y habla, pero, aseguran, no son suyas las ideas. En realidad, tanto Ale y Federica como Eugenia serían sólo el intermediario entre quien consulta y los maestros ascendidos o guías de esa persona. Su trabajo será hacer de puente entre ambos, o sea, lo que se llama “canalizar”.

 “Uno de los maestros ascendidos más conocidos es Jesús. Otros son la Virgen María, los Santos, Saint Germain, Yogananda”, explica Eugenia.

Hay tres formas de recibir la información: por imágenes, por sensaciones o por palabras.

“En realidad es la decodificación que hace el ser humano, porque ellos son energía. Te mandan energía y nosotras la decodificamos y la pasamos a palabras”, dice.

Por su parte, la doctora Lema advierte que este tipo de aperturas deben ser realizadas por personas que las sepan manejar bien. “El registro puede tocar temas difíciles. Es importante que quienes los abran sean terapeutas. Lo ideal sería un psicólogo que luego haya aprendido a trabajar con registros akáshicos.”

Del Derecho al cine
Son las seis de la tarde y Federica Zosi tiene que cerrar su consultorio para ir a la presentación de su nuevo libro. Antes, relata una experiencia, la de esa señora que atendió en julio 2007, en Bariloche. La mujer era abogada y había tenido una pérdida importante. “Vino a verme y los maestros dijeron que tenía que cambiar de profesión. Ahora su tránsito sería por la cinematografía. ¡Imaginen su cara! ¡Una abogada penalista estudiando cine!", cuenta Federica.

"Salí de ahí diciendo: 'No puede ser'", coincide Marta Bertotti, la abogada en cuestión. "Sin embargo, en octubre, ya estaba buscando escuelas de cine y, al año siguiente, comencé a estudiar en la de Eliseo Subiela. Desde entonces me recibí de directora y trabajé en las dos últimas películas de Subiela. No fue una carrera fácil, pero los registros tenían razón."



martes, 24 de febrero de 2015

Qué es la psicología transpersonal?

Todas las escuelas psicológicas de occidente han trabajado siempre con el objetivo de ayudar a las personas a obtener una aplicación satisfactoria a la realidad, y aunque los métodos de las diferentes escuelas son distintos y unas trabajan con el inconsciente, otras con la conducta, etc, sus objetivos apuntan siempre a la superación de aquello que impide al paciente el mantener una relación "sana" con el entorno y le genera así graves y dolorosas consecuencias en su autoestima, en su estabilidad emocional y eventualmente también en su integración profesional, etc.


Cuando un individuo tras un proceso psicoterapéutico logra revertir los síntomas específicos que le llevaron a la terapia  y su vida  puede considerarse "estabilizada en la normalidad" con frecuencia se acepta que la terapia ha cumplido su función.


Esta supresión sintomática, generalmente beneficiosa, (por lo menos a corto plazo) es considerada por la psicología transpersonal como, (en el mejor de los casos) la mitad del camino hacia el pleno desarrollo de las posibilidades humanas, ya que esta psicología parte del hecho científico de que tal como el ser humano evoluciono desde  formas  de  vida  simples hasta desarrollar su conciencia actual, este proceso evolutivo continua hoy, y el siguiente nivel de desarrollo de la conciencia (nivel que denominamos Supraconciencia o Conciencia Transpersonal) no solo es la única vía posible a la total plenitud, sino que se considera que esta necesidad que tiene la conciencia  de continuar evolucionando se  expresa de un modo tan potente que llega a ser compulsivo, y esta misma necesidad es a veces responsable  del  sufrimiento que los seres humanos experimentamos si nuestro proceso evolutivo esta bloqueado, aunque hayamos conseguido fama, poder, "tengamos todo lo que una persona pueda querer", etc.  (En los hoteles de 5 estrellas se suicida mas gente que en la totalidad de los demás).


Por esto la psicología transpersonal busca "desbloquear" este proceso y proporcionar las herramientas para una evolución que pasa necesariamente por la trascendencia de un ego que siendo imprescindible inicialmente para permitir al niño el construir una identidad adulta y adaptarse a la realidad, es posteriormente en sus adicciones, apegos, temores, prejuicios, etc., un obstáculo para el acceso a la experiencia Supraconciente.


Para ilustrar este punto haremos una analogía; El hombre históricamente ha saqueado la naturaleza y ha obtenido grandes beneficios de ésta que le han permitido su actual predominio, pero por este camino ha llegado a un punto catastrófico en el que para poder continuar su evolución como especie en este planeta y no exterminarse a si mismo  esta obligado a salir de su egoísmo miope e incluir a todos los seres vivos en su proyecto, pasando así del etnocentrismo a la ecología  Del mismo modo, aunque el individuo logre inicialmente el éxito adaptativo por el desarrollo del ego, alcanza también por este camino (posteriormente) un punto sin salida en el que, para continuar evolucionando, debe extender su "identidad" hasta abarcar al resto de los seres y del universo.


Para trabajar en esta nueva etapa del camino evolutivo, la psicologia transpersonal encuentra su modelo en aquellos seres humanos que habiendo expandido su conciencia y habiendo accedido a la experiencia Transpersonal  actuaron y nos hablaron desde allí (Sakyamuni "El Buda", Jesús "El Cristo" Ghandi "El Mahatma", etc. son algunos de ellos),  personas como nosotros cuyo ejemplo aun nos conmueve a todos y que representan el desarrollo de las potencialidades que  todos  poseemos y que están a la espera de ser desarrolladas, pugnando por actualizarse de un modo a menudo doloroso que muchas veces genera síntomas, (que son a menudo diagnosticados como patológicos y suprimidos artificialmente por vía química, perpetuando así estos bloqueos evolutivos en un círculo vicioso).


El término "Psicología Transpersonal" hace referencia entonces al hecho de que su objetivo excede la salud del "yo" y trabaja en el campo de las posibilidades que solamente se abren cuando se trascienden los estrechos limites de la identificación obsesiva con el propio melodrama personal para realizar la Conciencia Universal (El "Yo"). En otras palabras, dejar de "ser lo que creo que soy" para Ser "lo que realmente Soy".


La  Psicología  Transpersonal  promueve la investigación y el estudio de los "estados no ordinarios de conciencia" que pueden ser transpersonales (como vimos anteriormente)  pero  también  pre-personales, como las experiencias obtenidas con ciertas drogas, ciertas experiencias chamánicas, etc.


Estas experiencias “inducidas” pueden ser muy útiles, reveladoras y transformadoras para muchas personas en  determinados momentos de sus vidas, pero son estados transitorios y el grueso del trabajo evolutivo para el acceso estable a la experiencia supraconciente resta aun por hacerse. (Esta cuestión ha sido tratada ampliamente por Ken  Wilber en su trabajo “La falacia pre-trans” y es a quien  remitimos  para su ampliación).




La psicoterapia transpersonal es una herramienta excelente para promover la evolución de la conciencia, pero solo podrá existir una terapia verdaderamente transpersonal si el terapeuta trabaja sistemáticamente en la evolución de su propia conciencia y ya ha logrado un cierto avance en este proceso, lo que hace difícil el encontrar psicoterapeutas preparados. En esto (elegir el psicoterapeuta transpersonal adecuado) como en todas las cosas importantes  de  la  vida hemos de proceder a informarnos suficientemente, (entrevistando a los "candidatos"  por ejemplo)  reflexionando luego serenamente la cuestión, y permitiendo finalmente a nuestra Intuición el guiarnos.



www.psicologiatranspersonal.org